La niña y la habitación.

Este sueño trata sobre mí. Estando en casa de mi abuela, Isela, por parte de mi mamá.
Frente a esa casa vivía mi otra abuela, María, por parte de mi papá. Los últimos dos ya fallecieron.

El sueño comienza estando en casa de mi abuela Isela, Por una extraña razón yo estaba solo viendo fijamente a la casa que se encuentra justo en frente. Así que me dirigí a esa casa porque sabía que alguien se encontraba en el cuarto de arriba, el que antes era de mi abuela, luego de mi padre y después paso a ser de nadie.

Al entrar, mi madre se encontraba en la parte baja sin ninguna razón. Así que decido subir las escaleras para aproximarme al cuarto que ya nadie habita. Pero antes de llegar a la habitación hay un espacio libre, donde hay un closet, con puertas de espejo que hace que el espacio se encuentre más grande de lo que es.

En el suelo había muchos hilos deslizándose lentamente por todo el lugar y subiendo por mis pies. Yo trataba de quitármelos pero era inútil.

Arriba hay tres habitaciones. Una al terminar las escaleras, otra al fondo y otra por un pasillo por el cual hay dos baños y al final la habitación.

A ese último me dirigía.

Según yo había algún conocido ahí, una tía. Una tía que no tiene nada que ver con esa parte de mi familia y se me hizo curioso y extraño que ella estuviera en el cuarto que era de mi padre.

Abro la puerta y todo está oscuro, excepto por la luz de la luna que entra por la ventana y que las cortinas apenas dejan entrar.
Detrás de las cortinas hay una silueta. La silueta de una niña.

No entiendo como encontré valor y le hable.

Le decía que saliera de ahí para poderla ver y ayudarla. Salió hasta mi tercera llamada. Fue cuando pude verla.

Un rostro que jamás había visto. No que recuerde. Le tendí la mano para que viera que no quería hacerle daño si no ayudarla. Le pregunte quien era y que hacia ahí.

La pequeña empezó a llorar con la cabeza hacia abajo. Comienzo a decirle que se tranquilice, que todo va a estar bien y que yo la iba a ayudar. De nuevo le pregunto quién es.

En ese momento su llanto termina, me mira y dice:
-Soy tu hermana.
Sonríe amablemente y luego se pierde entre las cortinas.

Para cuando salgo de la habitación las luces están encendidas. No hay hilos en el suelo y la puerta de la primera habitación está abierta.

Habitación con la que he soñado en varias ocasiones. Y al asomarme esta oscura. Me da la impresión de que esta vacía y muy profunda. Pero nunca puedo descubrir que hay porque al querer averiguarlo despierto.

No he podido sacar esa “vivencia” de mi cabeza. Sé que fue un sueño pero me quede con eso en mi mente.

Volví ha soñar algo similar. Estaba de nuevo en la habitación donde vi a esa niña.

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