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  • Sueños inexplicables.

    De algún lado han de venir esos sueños y por algún motivo han de aprecer. Pero en lo que descucbro el origen, dejaré por acá algo de lo que vengo soñando, sintiendo y experimentando en estos días.

    Se que, no es algo normal. Que puede ser estrés o algunos temas mentales más por tratar.

    El agua ha estado muy presente. En el primer sueño que recuerdo, yo estaba por el malecón de Mazatlán atorado en el tráfico . El día era nubloso. No llovía pero estaba el cielo, repleto de nubes grises y las olas que golpeaban salían hasta el camino.
    Todo parecía normal, hasta que el trafíco se volvió insoportable. Los carros no se movía y yo solo miraba cómo las olas iban tomando más fuerza y aumetando su tamaño. Iba acompañado de más personas que hasta este momento no he podido recordar quienes eran. Yo iba en la parte de atrás del lado de la ventana, mirando hacia las olas, hacia el espectacular malecón de Mazatlán. De pronto se ve a lo lejos que se viene formando una ola inmensa, tipo de esas que salen en las peliculas del fin del mundo. Las persona que iban conmigo estaban muy aceleradas y presas del pánico. No había nada que hacer más que esperar el impacto. Solo que al parecer ellos no se resignaban, como yo.

    Sabía lo que tenía hacer, abrir la puerta y esperar que el impacto me lanzara por los aires, me hiciera pedazos o me estampara en algún otro auto y la pesadilla se iba a acabar. ¿Que sentido tenía permanecer dentro del auto? Me daba más miedo permanecer ahi dentro. Sentía claramente cómo el aire me faltaba. Y sentí un gran alivió cuando salí del auto a esperar el impacto de la gran ola.

    Ahí estaba yo, enfrentando ese gran obstáculo qué, de seguro, iba a termibnar conmigo. Lo extraño es que no sentía miedo, era como algo que hubiera estado esperando. En cuanto senti que la gran ola me devoró, desperte. ¿Qué sentía? Creo que angustia es la palabra acertada.

    Pude conciliar el sueño de nuevo mur rápido afortunadamente. Cuándo de pronto el escenario cambia y estoy en una una lanca en medio del mar, sin nada más que mar a la vista y bastante calor. Alguien estaba conmigo tampoco recuerdo su rostro pero lo que si recuerdo muy bien es que sujetaba agresivamente con su man o derecha una lanza, y me obligaba a lanzarme del la lancha. Esta vez experimenté mucho miedo.

    Sabía dos cosas; la primera, me da miedo no saber la profundidad de dónde estoy o no poder tocar el suelo. Dos; de alguna forma sabía que había algo bajo la profundidad ese mar azul oscuro. Tristemente, el hombre me lanza al mar y se va. Me quedo solo, empiezo a nadar por que sentía que algo iba a rozar mis pies. Veo a lo lejos una playa, arena, y me apresuro a llegar, pero por más que lo intente no puedo avanzar, hasta parece más lejos. De repente, al rededor de mi el mar empieza a burbujear, como si estuviera hirviendo y de este comienzan a elevarce grandes burbujas que cuando explotaban, sonaba una risa macabra. El cielo se se tornaba morado , la arena poco a poco comenzaba a desaparecer. Entonces veo que una sobra que no logré identificar de que, viene hacia mi. Y despierto. Ahora sí bastante asustado.

    Y por último y no menos tenebroso. Después de una parálisis de sueño, despierto y como ya les había mencionado antes, no tengo problemenbla en conciliar de nuevo el sueño. Vuelto a sentir de nuevo una paralisis pero ahora no se si estoy despierto o dormido. Mi mente está confundida. Lo único que se es; no me puedo mover, no puedo gritar, pero sí abrir los ojos. Grabe error haber deubierto esto último por que la segunda vez que logre abrir los ojos, veo como alguien entra por la puerta de mi habitación; era un niño de entre diez a catorce años. No lo se bien. Camina, o levita no recuero, llega a la altura de mi cabeza y se me queda mirando fijamente. Comienza a acercar su rostro al mío y siento tanto miedo. Quería gritar, moverme, cerrar los ojos, pero no podía hacer nada. La desesperacíon era espantosa, igual al miedo. Hasta que depareció en segundos y pude moverme.

    No sé que experimentaré en el sueño de hoy o esta semana. Espero sea algo más agradable. Extraño los sueños lúcidos.

    ¿Han ustedes experimentado algo similar?

  • Una Serie De Eventos Desafortunados Del Carnaval Mazatlán 2023

    Una Serie De Eventos Desafortunados Del Carnaval Mazatlán 2023

    En los 125 años del Carnaval De Mazatlán han ocurrido gran cantidad de cosas. Dentro de la fiesta y los buenos momentos, se encuentra también el desastre y las desgracias. Hoy hablaremos de las mías y de las de algunas personas que me rodean.
    Mientras recorríamos olas altas y nos abríamos paso entre la multitud de turistas que vienen y no conocen los botes de basura y dejan su cochinero en las calles, Alejandro, mi hermano se encontró dinero tirado, por ir con la mirada en el suelo. Así me enseñó mi papá y así se lo he enseñado yo también. Y sorpresa, funcionó. Fue un momento de felicidad y agradable. No siempre te encuentras $120 tirados en la calle. Emocionado por mi inocente y pobre hermano que no sabía que su felicidad estaba a nada de ser arrebatada por el ser que le dió la vida, voy y le digo a mi madre que mi hermano se encontró dinero.
    En eso, ella mete su mano al los bolsos de su chaleco y dice que son de ella. Qué se le cayeron. Mi hermano se los dió sin problema. Fue muy triste. Para mí solamente. Yo me había emocionado por qué se había encontrado dinero. Este fue el primer evento desafortunado de la noche, porque mientras nos dirigíamos al segundo evento desafortunado, estábamos siendo muy felices a pesar de estar siendo aplastados por la multitud. Terminábamos de ver el espectacular y fantástico combate naval de este año y una tía, emocionada porque era la primera vez que asistía, le han robado el celular de su bolsa. Con todo y cargador. ¿Cómo es posible? No lo entiendo. Pero así fue. Nos dimos cuenta después de recorrer un buen tramo de olas. Ni ocupabas moverte o caminar, la gente te llevaba sola, como las máquinas para hacer tortillas.
    Es muy triste perder un celular, más si estás pasándola muy bien. Si lo sabré yo. Pero la vida sigue y celulares hay muchos. Sabemos quien fue, bueno, tenemos una sospecha. Si fue, de seguro un día de tormenta eléctrica le caerá un rayo en su aparato auditivo y se quedará sin oreja . Si no fue ella , una disculpa por los malos deseos.
    Una prima hizo un flan. Parecía capirotada, era la primera vez que lo hacía . Así que se le perdona. Además estaba muy bueno, menos su apariencia.
    Llegó el domingo de carnaval; una prima mía iba a desfilar arriba de un carro de patrocinadores, así que fui a verla triunfar entre la multitud. Me reuní con mi familia que estabanesperándome y me estaban llame y llame para ver dónde venía , cómo si yo no trabaja y pudiera pasar entre la gente como la humedad y llegar de volada. Compraron cosas para todos, ni una coca para mi. Pero está bien, los perdono. Mi abuelo estaba muy molesto porque el desfile era de noche y para él eran mejor de día. Nadie le hizo caso durante toda la noche y dejaron a mi pobre prima Kassandra cuidándolo. Tan linda ella. Además de que duró parada toda la noche. Yo estaba en un banco de madera, y al tiempo de que no soportaba estar sentado me paré un momento. Detrás de mí había una niña súper mega híper enfadosa, que estaba intentando subirse al banco, pero por algún motivo no lo lograba, y cuándo logró subirse ocurrió el siguiente evento desafortunado, la niña se cayó. Les diré la verdad, me dió tanto, pero tantísimo gusto, por qué hasta se trató de sujetar en mi pero tampoco pudo la escuincla malcriada enfadosa. Fue muy satisfactorio, no puedo ocultarlo y quería expresarlo. Desafortunado para ella y afortunado para mí. No le pasó nada, solo fue el susto.
    Más adentrada la noche y a pocos minutos de iniciar el desfile. La Valeria, mi prima que desfiló, me dice que si por dónde estoy , y que si por dónde yo estaba ya había empezado el desfiles. Le dije que no. Me llamó tres veces para preguntarme lo mismo. Al final, me dice qué tiene un por ciento de carga. Nos quedamos de ver por el Miramar al finalizar el desfile , fui a buscar y no la encontraba, se hizo amiga del viejito de seguridad de la entrada y la dejo pasar a cargar su celular. Hay gente buena aún en este puerto.
    Al día siguiente fui a la playa, y el evento desafortunado acompañó a alguien más. No sé cómo explicarlo, ni tampoco sé si evidenciar a la persona, solo puedo decirles qué de repente un dolor estomacal le llegó y el evento desafortunado salió expulsado en el mar.
    Estoy harto del carnaval, jamás pensé decir esto. Aunque estoy más harto de la gente. Jamás había visto tanta. No odio a toda la gente, me caen bien los que saben manejar, los que saben caminar, los que no dejan cochinero en la calle.
    Detesto a los pochos que se les olvida hablar en español según, y empieza con su ‘ammm, no sé cómo decirlo en español’.
    Recuerdo a una tipa muy alcoholizada, sacar medio cuerpo del asiento trasero de un carro y preguntar ¿díganme la verdad, qué opinan de Shakira?.
    Fui a ver a Jesse y Joy , me tocó en numerados, todo bien, medio aburrido el concierto, no soy fan, pero canta muy padre la tipa. Pero, ¿por qué no quitan la malla del estadio? Esa que ponen para que no pase la pelota en los juegos. Digo, si hay beis , ¿no pueden quitarla y ya?
    Estoy pensando en Semana Santa y en lo asqueroso que será. Auxilio.
    Para terminar, todo esto lo viví sobrio. Enfermo horrible de infección en la garganta. Mi primer carnaval sin beber.
    En fin, el combate naval me encantó, lo amé. El desfile me gustó mucho, aunque pienso que muy lento y faltaron carros más grandes.
    Qué bonita fiesta.
    Deja Vu/

  • Año Extraño

    Este año ha sido muy extraño para mí. Respecto a lo que me ha sucedido durante este año que estuvo muy largo y que por fin está por acabar.

    Me sentí peor que nunca en mi trabajo y conmigo mismo durante muchos meses. Cada día empeoraba todo a mi alrededor, o así lo veía yo. En veces me atormentan problemas con una carga inmensa que no puedo con ella.

    Me sentía un poco mal por tener esos problemas , y al ver que alguien pasaba por algo peor o diferente, a mi forma de ver las cosas, siempre pensaba; -Bueno, no puedo quejarme solo por esto, si estoy viendo a alguien que lo está pasando peor que yo.

    Me di cuenta de que estaba en un grabe error y que no debería de minimizar los problemas creyendo que no son tan importantes cómo el de los demás, pero no era así, si importa.

    ¿Como me di cuenta? No lo sé, quizás fueron las circunstancias o simplemente el tiempo.

    Decidí hablar sobre cómo me sentía con alguien cercano a mí y me ha propuesto una solución a mi agobio. No puedo dejar mi trabajo así nada más por qué si. En primer lugar, no tengo dinero ahorrado. En segundo, no está bien dejar tu trabajo tirado.

    En tercero, tengo que preocuparme más por mi salud mental. Entonces, cómo por magia, me ha propuesto esa persona sobre un negocio y me ha encantado por muchas razones.

    Tuve COVID. Fue horrible.

    Fue una semana llena de calenturas y dolores de cabeza y afortunadamente no pasó a más. Perdí el gusto y el olfato por un mes. Eso, eso si fue espantoso, pero me ayudó a ver cosas y cambiar cosas de mí.

    Me ilusioné con alguien que al final no resultó. Fue horrible, fue algo que nunca había experimentado; así que descubrí algo nuevo de mí.

    Pero pase por muchas cosas buenas también. Y no se que opinar sobre cómo deba llamar a este año que está por acabar, pero hay planes y sueños y metas por cumplir para el próximo, que ya quiero que este se acabe.

    Me hice de tantos libros nuevos.

    Me propuse escribir más .

    Todo esto me pone muy de buenas

    Por lo pronto, a disfrutar lo que queda de este.

    Cuenten sus problemas. A quién ustedes tengan más confianza. De seguro algo bueno saldrá.

    Hasta me tienen a mi por si gustan hablar alguna vez.

    Espero tengan un Año Nuevo fabuloso.

  • Un Corazón Un Poco Roto

    Hace poco más de un mes conocí a alguien de mi ciudad a través de una de las redes sociales dónde puedes hacer ‘match’ con las personas y platicar.

    Conocí a un chico, nos caímos bien y empezamos a escribirnos todos los días. Nos pasamos nuestros números de celular y nuestro Instagram.

    Él es de la misma ciudad que yo, pero no vive aquí. Al principio consideré que no sería buena idea hablar con alguien a larga distancia. Pero me hacía ilusión por que serían las fiestas de navidad y el vendría unos días a la ciudad para pasarla con su familia. Planeábamos conocernos en persona, salir, ir a beber algo, platicar, comer.

    Llegó hace dos días, aún no lo he visto.

    Dijo que iría por mi, en la noche cuándo yo saliera de trabajar. El problema es que desde que llegó a esta ciudad, sus mensajes y su atención disminuyeron drásticamente.

    Hoy como habíamos quedado, le pregunté para confirmar, y me ha dicho que no sabe, por qué quizás irá a beber.

    Quedé en segundo plano, o última opción.

    Entiendo el punto en el que aquí está toda su familia y amigos, pero al menos no hubiéramos hecho planes y no estaría sintiéndome como me siento ahorita . Con el corazón un poco roto.

    Lo cuál, es un poco tonto por qué ni si quiera lo conocía , nunca lo he visto, prácticamente es un desconocido, una persona que conozco por una aplicación.

    Odio sentir esto. Espero pronto se me pase esto de estar dándole demasiada importancia a algo que ni al caso.

    ¿Les ha sucedido algo similar?

  • Ansiedad y crisis

    No sé realmente qué es lo que tengo pero, tampoco sé con certeza si se trata de ansiedad. Pero por lo que me dicen, y por lo que he leído y por lo síntomas, parece ser que si. También puede que sea una crisis existencial, o puede que sean ambas. No lo sé. Solo sé que se siente horrible y que no deseo sentirlo, ni deseo que nadie se sienta así. No hay muchas palabras para explicarlo y expresarlo exactamente, pero te duele, sin dolor, pero te duele. Te lastima sin dejar heridas. Te oprime el cerebro, te nubla la mente y piensas en todo y nada a la vez. Te da una inseguridad terrible, te desmotivas al cien por ciento. Te ríes pero por dentro no.

    Solo existes en automático. Estás pero no estás. Estás trabajando y te da la sensación de que ya no puedes más. Estás en casa y quieres escapar. Estás libre y solo quieres ir a casa.

    Creo que mi trabajo me tiene así. No estoy seguro. En veces creo que sólo soy yo. Pero ¿y si me estoy saboteando yo mismo? Es más fácil pensar que el problema soy yo, aunque se que no lo soy. También sé que ya no debo estar ahí pero no puedo dejarlo tan fácilmente .

    Me siento tan confundidos. Me siento cómo flotando. Flotando en situaciones que no me animo a hacer realidad. Cómo por ejemplo, renunciar.

    He querido llorar, pero no puedo.

    Pero siento también que algo me arrastra y me lleva. Y qué me hunde más y más.

  • Fuera de este mundo

    ¿Se han sentido así, cómo si fueran de otro lugar?

    Así como si no encajaras en ninguna parte. A dónde sea qué voy me llegar el presentimiento de que no formo parte de ese lugar o de las personas con las que estoy. No me sucede siempre y no me sucede con todos, al menos no con mis amigos cercanos y familiares. No sé a qué se deba. Una prima mía me invitaba a su cumpleaños en un restaurante. Iban a ir amigos suyos, evidentemente. No quise ir porque siento que no es mi círculo y me cuesta tanto poder encajar.

    Aunque no sé qué me causa más conflicto; si el querer encajar (qué me cuesta mucho) ó que no quiero encajar con nadie.

    Con mi círculo estoy más que bien. Puedo llegar a conocer una persona en muchas meses más. Pero no agregarle inmediatamente a mi vida.

    No todo el mundo me cae bien. Y en mi trabajo tengo que fingir tanto que al final es muy desgastante. Es horrible.

    Quiero dejar mi trabajo, solo que en este momento de mi vida no puedo.

    Pero quiero dejar todo. Mi vida en este lugar, en este trabajo, en esta ciudad. Vine aquí por la playa, porque me encanta. Pero creo que ya no debo estar aquí. Irme a quien sabe qué lugar.

    No soy diagnosticado pero supongo o quiero creer que tengo ansiedad. O quizás depresión. Por no haber cumplido metas y sueños que según ya tendría cumplidos ha esta edad de 27 años.

    Es que extraña me resulta la vida. Ha cambiado. Ha cambiado tanto que ya no sé si me gusta. O no estoy haciendo lo que me gusta.

    No sé qué me está pasando.

    Solo que quiero huir . Lejos , muy lejos.

    Desaparecer.

    ¿Les ha pasado?

  • Costumbre que ya no espanta.

    En cada casa en la que he vivido por azares de la vida, suceden cosas extrañas. Desaparecen cosas y al tiempo están devuelta cómo si nada.

    Me refiero a playeras, pantalones, accesorios. Desaparecen de mi cuarto y de mi casa. Por más que lo busco no lo encuentro. Me empezó a dar miedo en un principio porque decían que podrían ser duendes y esas criaturas extrañas en las que la gente cree.

    De pronto las cosas parecen como si siempre hubieran estado ahí. Hablo de semanas y meses.

    Se mueven y se caen cosas en cualquier parte de mi casa, y ha sucedido en todas las casas en las que viví e incluso en la que ahora habito.

    Quizás sea costumbre pero, ya no me asusta ni el sentir o ver qué pasa alguien tan rápido que no puedo ni verlo. Sobras durante el día y la noche. No sé qué sea. Sin duendes o algo más. O si todo está en mi cabeza . Pero no me asusto. Fuera de las cosas que se mueven y las caras espantosas que veo cuando tengo parálisis de suelo, no me ha sucedido nada malo.

    Pienso que en caso de que algo sea, puede que sea algún ser extraño divirtiéndose de buena gana.

    ¿Han tenido alguna experiencia similar?

  • Una máscara feliz

    Estos días han sido muy difíciles. Durante los días más fuertes de la pandemia , descansaba cuatro días a la semana, durante 4 meses. Me pasa qué, no recuerdo casi nada de esos días.

    Es complicado. No se explicarlo pero, justo ahora necesito un ‘break’. Un ‘break’ que no aproveche para descansar realmente. O quizás puede que no lo necesitaba en ese momento. Pero ahora lo necesito más que nunca.

    Y es que no soy la persona más amable y con más paciencia de todas, es algo con lo que trabajo día con día, aunque no se nota, y mi trabajo lo exige, pero no puedo seguir fingiendo.

    Si puedo, pero resulta más difícil. ¿No les ha pasado? Que un día su paciencia de va abajo sin más. De repente te das cuenta que necesitas no saber nada de nadie ni de nada. Y que no significa que no quieras más eso, amigos, trabajo, familia, vicios, redes.

    ¿No les pasa qué, andan fingiendo ser felices? Bueno, infeliz no soy, pero feliz tampoco. Y justo ahora me siento derrumbado por dentro.

    Mi cara parece la normal de siempre, pero como cuesta trabajo mantenerla. Tal vez es costumbre. Aunque mi rostro no sea el más amable siempre, aún así, me siento horrible por dentro.

    Solo quiero un break para regresar a esta vida cotidiana. O quién sabe, lo cotidiano quizás me tiene tan mal.

    Me gusta ir a trabajar, me despeja la mente y se me olvidan los problemas. También me gusta mi casa por la misma razón. Pero ahora, ni el trabajo ni mi casa son seguras para mí mente. Me acecha en cualquier lugar. Pensando puras cosas malas. Volviéndome inseguro. Más amagado.

    Quién sabe qué sea. Espero resolverlo pronto.

    Literal, muero por descansar. No me molestaría no despertar mañana.

  • ¿Por qué no muero ahora mismo?

    ¿Por qué la luna no decide caer sobre mí en este momento?

    No lo sé.

    Ya dejen de opinar sobre mi vida. ¿Creen acaso que no se qué hacer con ella? Pues no lo sé. Pero es mía.

    No creo que venimos a agradarle y darle gusto a las personas. Ni a la familia tampoco.

    Simplemente dejen que viva cómo a mí me gusta.

    Hay días que quiero beber hasta no saber nada. Hay otros en los que decidido no beber en mucho tiempo.

    Déjeme que en un día me devore un libro. Dejen que otro lo termine en mucho tiempo.

    Déjenme ir a la playa y salir con un color que no es mío. Así quiero estar. Moreno o más moreno. No me importa.

    Quiero dormir las horas que yo quiero. No las que ustedes quieren.

    Déjenme comer todo lo que me gusta. Dejen que cuide mi cuerpo y mi alimentación cuándo me apetece.

    Dejen que camine los kilómetros que quiero. Sean muchos o sean pocos.

    Dejen que tenga pareja o que no tenga. A eso último; eso lo puedo decir yo. ¿No?

    Morir no. Porque no quiero morir todavía.

    Quiero estar muy feliz en ocasiones. Quiero odiar al mundo en otras.

    ¿Pueden también dejarme resolver mis problemas?

    Me siento prisionero en mi propia cabeza.

  • Es egoísta , ¿o no?

    ¿Por qué nos gusta creer que todo va a estar bien? No creo que este mal, pero me ha causado un poco de ruido hace unos momentos que leí un comentario de una conocida, a la cual hoy su abuela cumplía años de haber fallecido. Y su abuelo un mes. Era una foto con una cita que dice: ‘Al fin ya están juntos en el cielo. Peleando como siempre’.
    Entonces pensé, en el caso de que exista el cielo y me toque ir allí, no me gustaría volver con mi pareja con la cual pasé toda una vida peleando para seguir peleando.
    Me tocado escuchar muchas veces que digan eso, o leerlo en muchos lados. Y siento que es egoísta de parte de esas personas. Que con tal de que todo siga o igual o como para ellos no era tan desgastante estar con una persona con la que peleaba siempre, no importa tanto lo que la otra persona sienta.
    En mi caso, mis abuelos no se llevan bien. Están juntos no sé por qué motivo, ya sea por costumbre, la compañía, miedo a la soledad. O por que en muchos casos las personas ya grandes, creen que está mal separarse a esas alturas de sus vidas y comenzar de nuevo. adelantándome a los hechos, y que se que mis abuelos me faltarán algún día, o mis tíos o padres, los cuales ninguno se llevan del todos bien con sus parejas, no me gustaría, que, si se reencuentran en el cielo u otra vida, tengan que seguir sufriendo y batallando otra vez con el mismo cuento.
    Me gustaría pensar que empiezan una “nueva vida”. Que se quieren y continúan diferentes caminos. Alabando a señor, al Dios que ellos quieran o a donde sea que vayan después de la muerte.

    Digo, quizás es para confortarnos de alguna manera la perdida, pero aún así, sigo pensando que es egoísta.