Etiqueta: tiempo

  • Cosas de estar vivo.

    Hasta hace poco entendí que no se puede ir por la vida haciendo puras cosas que nos hacen felices. O al menos pretender que eso hacemos.

    Los días malos son parte de vivir.

    Las tragedias son parte de vivir.

    Sufrir es parte de vivir.

    Estar triste es parte de vivir.

    Era de alguna manera agobiante pasar por malos momentos y que los días buenos se miraban bastante lejos.

    ¿No creen?

    No hay que sentir vergüenza o pena que no nos va del todo bien, es solo una etapa, una escalera muy larga que aún no se acaba pero tiene su fin.

    ¿Qué es parte de la vida para ti?

  • Todos Poseídos

    Por alguna razón que desconozco y que de la cuál no se me dio alguna explicación. Yo estaba condenado a ir a la cárcel. Muchas personas me habían acusado como culpable de tal situación.
    Mi cabeza daba vueltas y mi cerebro trataba de localizar algún tipo de información o recuerdo del por que estaba yo en ese momento ante un juez, que iba ponerme una condena de tantos años que ni siquiera iba a estar vivo cuando esta se cumpliera.

    Aparece de pronto una persona, a la que no podía verle el rostro pero parecía ser mi defensor. Y dice:

    He encontrado un testigo. Pero tengo que llevarlos hacia el lugar que me ha indicado.

    Mágicamente aparecemos fuera de la casa de esa persona. (Lugar que es cerca de la casa de mis abuelos. Y cuando yo era un niño siempre sentía la inmensa curiosidad de descubrir como esa casa era por dentro. Y pude entrar, en sueños, pero lo logre al final, aunque…)

    Varias personas me acompañaban; Mi mamá, una tía, una prima, mi abogado sin cabeza, y el juez.
    Así que me apresuro a tocar la puerta y esperar a que alguien responda o abran. Aparece una mujer, que solo recuerdo que sonreía y era morena. Usaba una falta color amarillo que llegaba hasta sus sandalias color café, bastante desgastada como también lo era su falda y su suéter que parecía haber tenido un azul muy claro como el del cielo.

    -Pasen. – Dijo la señora que se dirigía por primera vez a nosotros.

    Por dentro no había mucha luz. Había una alfombra redonda en la sala y un solo sofá en que cabrían cuando máximo tres personas si estas fueran delgadas. También estaba un gran televisor muy viejo, y apagado.

    Señora, estamos aquí para que pueda ayudarnos con el caso y nos de su testimonio. – El juez sin cabeza comenzaba a caerme bien.
    Si, claro. Solo que para que eso suceda tenemos que hacer un ritual. Sentarnos en el suelo y tomarnos todos de la mano. Así es como él testigo aparecerá. – La ropa vieja y su expresión hacia que esta mujer pareciera muy loca.
    Para mi era una idea bastante inútil, sentía que perdía mi tiempo haciendo un ritual. Pero al final, todos ya sentados alrededor de la alfombra en la sala, habían logrado convencerme de unirme al ritual.

    La mujer, se pone al centro, nos pide a todos que nos tomemos de las manos y que esperemos.
    La televisión se enciende de la nada y nos pide que por favor no apartemos la vista de lo que aparezca ahí.

    Solo parecía que el televisor se volvía loco, se saltaba de canal en canal y de fondo era como si alguien hablara o tratara de decir algo. Ella seguía insistiendo que ya faltaba poco para que él verdadero testigo apareciera y que no apartamos la vista, pero yo sentía que algo me pasaba, que si seguía mirando iba a caer en una especie de hipnosis.
    Así que me levante y les dije a los demás que iría pero ellos ya no podían escucharme. Estaban poseídos.

    Trato de correr hasta la puerta pero la mujer me agarra del brazo.

    Estoy a punto de llegar. No puedes marcharte. – Estaba seguro que su mirada no era la misma a la mujer que nos abrió la puerta. Ademas de que eran completamente grises, casi negros. Y su voz ahora era la de un hombre. Y la fuerza con la que ahora me esta sosteniendo era mas y mas fuerte cada vez.

    Había una mesa y encima un cable grueso. Trato de tomarlo con mi otro brazo. Estuve a punto de no alcanzarlo cuando me percate de que todos los que me acompañaban ahora me miraban furiosos, y también con sus ojos negros. El miedo se apodero de mi y con mucha fuerza le di a la mujer en la mejilla hasta que me soltó. Su cara se empezaba a desfigurar, y los ojos se le volteaban. No paraba de gritar. Yo ya estaba por salir del lugar, cuando echo un vistazo una vez mas y todos se levantan y vienen por mi

    Al estar casi con pie fuera de ese lugar escucho a la mujer gritar

    -Te vas a arrepentir. ¡vas a desear no haber salido nunca!.
    Y despierto. Eran las 4 de la mañana y por mi ventana entraba una luz naranja. Me asomo, y por alguna razón de ese color eran las nubes que cubrían al cielo a esa hora. Podía notar también que el viento soplaba demasiado fuerte.

    Y veo a una mujer que estaba parada al lado del árbol que se encuentra fuera de mi casa.

  • El Poder de las Palabras.

    En lo que a mi concierne, las palabras alcanzan un poder, el cual aún no descubro su total magnitud.

    Es tan fácil sacar una sonrisa con un par de palabras mágicas y tan fácil colocar una herida en nuestro interior con palabras que nos lastiman.

    Un golpe puede doler. Aunque la sensación del filo de una palabra que entra y nos hiere, puede durar mucho más en sanar.

    Un abrazo puede hacernos sentir muy queridos, pero aún así hay palabras que nos hacen dejar el piso y flotar de felicidad.

  • Feliz sin gente


    Me sucede regularmente cuándo entro a un lugar cerrado donde hay gente y todas sus voces mezcladas viajando por todo el lugar, mandan una extraña señal a mi cerebro que le ordena entrar en angustia y automáticamente toda la gente empieza a irritarme: si hablan fuerte, si se les ve muy felices, si caminan muy lento.
    ¿Les ha pasado algo similar?.

    Es frustrante.

  • Un capítulo más

    Les ha pasado que leen un libro y se dicen – leeré un capítulo más y luego a dormir-, pero te hundes en ese mundo distinto que hay frente a tus ojos.

    Me sucede muy seguido estos últimos días que me he devorado ya varios libros. Hoy empecé y uno nuevo, del cuál sólo pretendía leer un capítulo. Pero después dije – un capítulo más – y me pasó el tiempo volando, cinco capítulos y cuarenta minutos.

    ¿Recomiendan un libro que me atrape?

  • Tres Hermanos

    La noche anterior tuve una de esas pesadillas que te duran todo el día en la cabeza.
    Yo tenía dos hermanos iguales a mi y acabamos de enterarnos de esta situación.

    Me entero en el lamentable funeral de uno de nosotros. Ellos vivieron siempre juntos como si fuesen gemelos.

    Luego de lo ocurrido decido visitar a mi hermano vivo en su casa. Entro y veo Cheryl Blossom (de Riverdale) discutir con su madre qué, al notar mi presencia, paran la discusión y me miran asombradas y huyen despavoridas.

    Me quedo sólo. Al decidir irme, algo se abre en el techo y aparece una escalera.

    Subo, solo hay oscuridad. Al volver la luz, no tengo la mitad de mi cuerpo. Lo que antes había de mi cintura para abajo fue reemplazado por algo que parecían cables dentro de algo transparente con movimiento que ayudaba a mantenerme flotando.
    Estoy conectado a un televisor. Donde hay un videojuego de lucha y cada que un jugador recibe daño, el dolor me afecta a mí.
    Desesperado busco cómo librarme, cuando mi hermano, alguién igual a mi, aparece. Con una expresión horripilante. Me dice;

    – No puede seguir alguién igual a mi con vida.

    Agarra mis cables y los comienza a romper.
    El dolor aumentaba.

    Desperté.

  • Universos Paralelos

    Siempre me ha llamado mucho la atención cosas como: “Existen otros planetas con alguna forma de vida similar a la de nosotros” ó “hay realidades alternas a las que estamos viviendo nosotros”
    Esta última me llama mucho más, y es algo en lo que piensa casi diariamente.
    Me llamaran loco pero creo que puede ser real por que en muchas ocasiones siento, que veo, o voy, o viajo, a algo que hace mi yo de otra realidad.
    Lo curioso es, que cuando “según yo” veo esas otras realidades, siempre son distintas.
    Es una donde yo supuesta mente hago cosas que en esta vida o realidad no hago. Pero en esa hago todo lo que quiero. Soy una versión que hace siempre todo lo que quiere, este bien o no. Y existe la otra versión, en la cual no van las cosas muy bien. No hago nada, sufro, me pasan cosas que me dañan emocionalmente, no vivo donde vivo ahora (y en la otra dimensión si), entre otras cosas más que me cuesta recordar.
    Siempre he querido saber si a alguien le pasa o siente lo mismo. Solo para no creerme tan loco.
    Siento que esta realidad que vivo, es la del medio.

    ¿Les ha pasado?

  • UN BUEN, TRISTE SUEÑO.

    Era una carretera solitaria, en alguna por la cual ya había recorrido antes.
    Eran alrededor de las 6 de la tarde. Parecía que el sol estaba a pocos minutos de dejar mis sueños, ser reemplazado por la luna y dejarnos en un cielo estrellado en medio de esa carretera.

    Ademas de mi, estaban unos familiares entre otras personas que conocía. Todos por el mismo motivo; Un ser perdido, iba a volver a la vida al cabo de unos minutos.

    Un  familiar, un amigo, o ser querido que ya había fallecido iba a resucitar. Era increíble, todos ahí teníamos una esperanza enorme.

    ¿Quien no estaría feliz de saber que volvería a ver y tocar a aquella persona que perdimos y tanto extrañamos? Yo, lo estaba.

    Pero solo iba a ser una persona la que volviera, solo una de entre los que estábamos ahí hubiésemos deseado.
    Todos mirábamos al cielo emocionados ya faltaba nada para que el resucitado regresara. Un destello se empezaba a mirar entre las nubes que se iba haciendo mas grande, tan grande que nos impidio a todos saber quien era la persona que había regresado a la vida.

    Después desperté.

    Fue en ese sueño cuando mas esperanzas he sentido y no fue real.