Etiqueta: terror

  • Yo que nunca supe de los hombres.

    Jacqueline Harpman nos sumerge en una distopía que te deja con más preguntas que respuestas. Más bien, sin respuestas. Lo que sí te da, gracias a su personaje principal, es la experiencia de ser una persona (en este caso una mujer), que no conoce el mundo como nosotros lo conocemos. Desde que tiene memoria, nuestra protagonista ha estado atrapada en una jaula junto a treinta y nueve mujeres más

    Ni ella, ni las demás, saben cómo llegaron a ese lugar. La protagonista, la cual nunca sabremos su nombre, y que llamaré ‘cuarenta’ por ser la más joven del grupo, solo conoce lo que las otras treinta y nueve le han contado de sus vidas, sin mucho ánimo ya que consideran innecesario explicar algo que no va a entender ni procesar. Son cosas que ella no puede imaginar por qué en su realidad, la jaula, jamás ha visto nada de eso.

    Custodiada siempre por tres hombres que las vigilan todo el tiempo, les dan alimento, y las castigan si llegan a tener contacto físico entre ellas, desde un simple abrazo, o incluso llorar, son golpeadas con un látigo.

    Un día, una alarma suena poniendo alerta a los vigilantes, justo cuando abrirían la puerta de la jaula para darles comida, sale! disparados del lugar y ya no vuelven.

    Para fortuna o para desgracia de las cuarenta mujeres, la llave queda pegada en la puerta de la jaula, y aunque temerosas por lo que iban realizar; girar la llave para abrir la jala, salen a duras penas del lugar. Pensando que serían libres al fin, o que quizás afuera les esperaba algo peor.

    No había rastro de nada. Ni de los vigilantes, ni de civilización, nada. Estaban abandonadas quién sabe dónde.

    Deciden avanzar hasta encontrar respuestas. Aprender a vivir en su nueva cárcel, la libertad.

    Y así como nuestra protagonista nos va narrando su historia y sus dudas, nos las va sembrando. Estamos buscando lo mismo que ellas, respuestas.

    El final te deja una sensación extraña.

    El final te hace sentir lo que ellas sintieron por muchos años.

    Me encantó como aprende a contar el tiempo con los latidos de su corazón. E incluso las distancias. Me ha parecido maravilloso.

    Gran novela, qué gracias a la viralidad de las redes sociales se da a conocer a pesar de que fue publicada en 1995.

    Jacqueline Harpman, como su protagonista, vivirán por siempre en quien se ha aventurado a acompañar a estas valientes mujeres.

    ¿Seguía en la tierra?

    ¿Estaban en otro planeta?

    ¿Por qué había cuarenta mujeres?

    ¿Que clase de experimento era?

  • Un Día Espectacular Conmigo Mismo

    Hola. Soy yo, nuevo. Aprovechando que me han dado tiempo para salir a comer y yo como en 4 minutos, aprovecharé el esto del break para contarles las cosas que me sucedieron ayer.
    Cómo ando sobreviviendo por pura ansiedad, me he tomado unos días de andar solo, ir a la playa, etc. Ayer tocó ir a la isla del medio ó isla venados, cómo quieran llamarla. Todo iba muy bien, el trayecto en lancha, el clima, había muy pocos humanos molestos, el mar fabuloso y frío. ❄️.
    Desdoblé mi toalla en la arena, puse mi mochila y mi cerveza encima de la toalla para qué no se me volara mientras ponía el paraguas. Listo todo, me dispuse a hacer mi conversación de desarrollo. Ya después a disfrutar del día. Me puse mis tenis para dirigirme a subir la isla, cuando siento algo raro al caminar, volteo a ver mis pies y veo que la suela de uno de mis tenis se desprende un poco, pero, no le di mucha importancia, dije, equis si aguantan. Pues no. Mientras subía la isla y tomaba maravillosas fotos, se iba despegando más. Trate de no darle mucha importancia y no ponerle atención, porque pensaba que mágicamente de esa manera no pasaría nada, pero cuando menos lo pensé se me habían desprendido la duele de los dos tenis. Y yo de WTF, cómo es esto posible. (Adjunto foto). Ya iba a media isla, así que decidí seguir, fue horrible, parecía que iba descalzo. Pero logré llegar a la cima. Ya en lo más alto no encontraba cómo bajar, me equivocaba de camino, me paniquié un momento, pero rápido encontré el camino. Es espectacular la vista de allá arriba. Tienen que ir. Al bajar me resbalé, una vez nomas, por la suela inservible de mis tenis, no me los podía quitar por qué iba a ser peor. Llegué a mi lugar, unas señoras me cuidaron muy amable mis cosas, estaban bien borrachas jajaja. Disfuté del resto del tiempo que me quedaba antes de que el Megalodón llegara por mí. (Así se llamaba la lancha). Leí un poco, me metí al mar y no mames tengo bigote, estaba súper fría el agua, no es queja, al contrario, me encantó.
    Al llegar al puerto fui a un lugar que decía que vendían las mejores margaritas, no iba a entrar, por vergüenza de mis tenis, pero ¿cómo iba a perderme las mejores margaritas? Malísimas estaban. No vayan.
    Me fui a Barra Al Mar , bebí unas coronas bien heladas y una tostada de ceviche de atún. Me fui con unos amigos, les dije que iría al Oxxo y ya no volví, me fui a mi casa jajajaj. Donde mi madre me recibió con un espectacular espagueti con albóndigas.

  • Una Serie De Eventos Desafortunados Del Carnaval Mazatlán 2023

    Una Serie De Eventos Desafortunados Del Carnaval Mazatlán 2023

    En los 125 años del Carnaval De Mazatlán han ocurrido gran cantidad de cosas. Dentro de la fiesta y los buenos momentos, se encuentra también el desastre y las desgracias. Hoy hablaremos de las mías y de las de algunas personas que me rodean.
    Mientras recorríamos olas altas y nos abríamos paso entre la multitud de turistas que vienen y no conocen los botes de basura y dejan su cochinero en las calles, Alejandro, mi hermano se encontró dinero tirado, por ir con la mirada en el suelo. Así me enseñó mi papá y así se lo he enseñado yo también. Y sorpresa, funcionó. Fue un momento de felicidad y agradable. No siempre te encuentras $120 tirados en la calle. Emocionado por mi inocente y pobre hermano que no sabía que su felicidad estaba a nada de ser arrebatada por el ser que le dió la vida, voy y le digo a mi madre que mi hermano se encontró dinero.
    En eso, ella mete su mano al los bolsos de su chaleco y dice que son de ella. Qué se le cayeron. Mi hermano se los dió sin problema. Fue muy triste. Para mí solamente. Yo me había emocionado por qué se había encontrado dinero. Este fue el primer evento desafortunado de la noche, porque mientras nos dirigíamos al segundo evento desafortunado, estábamos siendo muy felices a pesar de estar siendo aplastados por la multitud. Terminábamos de ver el espectacular y fantástico combate naval de este año y una tía, emocionada porque era la primera vez que asistía, le han robado el celular de su bolsa. Con todo y cargador. ¿Cómo es posible? No lo entiendo. Pero así fue. Nos dimos cuenta después de recorrer un buen tramo de olas. Ni ocupabas moverte o caminar, la gente te llevaba sola, como las máquinas para hacer tortillas.
    Es muy triste perder un celular, más si estás pasándola muy bien. Si lo sabré yo. Pero la vida sigue y celulares hay muchos. Sabemos quien fue, bueno, tenemos una sospecha. Si fue, de seguro un día de tormenta eléctrica le caerá un rayo en su aparato auditivo y se quedará sin oreja . Si no fue ella , una disculpa por los malos deseos.
    Una prima hizo un flan. Parecía capirotada, era la primera vez que lo hacía . Así que se le perdona. Además estaba muy bueno, menos su apariencia.
    Llegó el domingo de carnaval; una prima mía iba a desfilar arriba de un carro de patrocinadores, así que fui a verla triunfar entre la multitud. Me reuní con mi familia que estabanesperándome y me estaban llame y llame para ver dónde venía , cómo si yo no trabaja y pudiera pasar entre la gente como la humedad y llegar de volada. Compraron cosas para todos, ni una coca para mi. Pero está bien, los perdono. Mi abuelo estaba muy molesto porque el desfile era de noche y para él eran mejor de día. Nadie le hizo caso durante toda la noche y dejaron a mi pobre prima Kassandra cuidándolo. Tan linda ella. Además de que duró parada toda la noche. Yo estaba en un banco de madera, y al tiempo de que no soportaba estar sentado me paré un momento. Detrás de mí había una niña súper mega híper enfadosa, que estaba intentando subirse al banco, pero por algún motivo no lo lograba, y cuándo logró subirse ocurrió el siguiente evento desafortunado, la niña se cayó. Les diré la verdad, me dió tanto, pero tantísimo gusto, por qué hasta se trató de sujetar en mi pero tampoco pudo la escuincla malcriada enfadosa. Fue muy satisfactorio, no puedo ocultarlo y quería expresarlo. Desafortunado para ella y afortunado para mí. No le pasó nada, solo fue el susto.
    Más adentrada la noche y a pocos minutos de iniciar el desfile. La Valeria, mi prima que desfiló, me dice que si por dónde estoy , y que si por dónde yo estaba ya había empezado el desfiles. Le dije que no. Me llamó tres veces para preguntarme lo mismo. Al final, me dice qué tiene un por ciento de carga. Nos quedamos de ver por el Miramar al finalizar el desfile , fui a buscar y no la encontraba, se hizo amiga del viejito de seguridad de la entrada y la dejo pasar a cargar su celular. Hay gente buena aún en este puerto.
    Al día siguiente fui a la playa, y el evento desafortunado acompañó a alguien más. No sé cómo explicarlo, ni tampoco sé si evidenciar a la persona, solo puedo decirles qué de repente un dolor estomacal le llegó y el evento desafortunado salió expulsado en el mar.
    Estoy harto del carnaval, jamás pensé decir esto. Aunque estoy más harto de la gente. Jamás había visto tanta. No odio a toda la gente, me caen bien los que saben manejar, los que saben caminar, los que no dejan cochinero en la calle.
    Detesto a los pochos que se les olvida hablar en español según, y empieza con su ‘ammm, no sé cómo decirlo en español’.
    Recuerdo a una tipa muy alcoholizada, sacar medio cuerpo del asiento trasero de un carro y preguntar ¿díganme la verdad, qué opinan de Shakira?.
    Fui a ver a Jesse y Joy , me tocó en numerados, todo bien, medio aburrido el concierto, no soy fan, pero canta muy padre la tipa. Pero, ¿por qué no quitan la malla del estadio? Esa que ponen para que no pase la pelota en los juegos. Digo, si hay beis , ¿no pueden quitarla y ya?
    Estoy pensando en Semana Santa y en lo asqueroso que será. Auxilio.
    Para terminar, todo esto lo viví sobrio. Enfermo horrible de infección en la garganta. Mi primer carnaval sin beber.
    En fin, el combate naval me encantó, lo amé. El desfile me gustó mucho, aunque pienso que muy lento y faltaron carros más grandes.
    Qué bonita fiesta.
    Deja Vu/

  • La Niña

    Estaba en el camión muy a gusto. Era un día extraño, todos el camión actuaban cómo si sus vidas fueran perfectas y cómo si subirse al camión los hiciera sentir muy felices. También sentía lo mismo. El chofer hace una parada y se sube un hombre que hacía contraste con nuestra felicidad. Apenas podía caminar; noté qué no le pago al chofer. El hombre que se subió, quiso sentarse pero cayó al suelo y comenzó a salir sangre por todo su alrededor. Yo corrí hasta atrás como muchos de los pasajeros y otros se acercaron para ayudar al pobre hombre. Comenzó a subir más gente , corriendo , con sangre por todos lados. Una señora se sentó al lado mío , con sus manos llenas de sangre se tocaba la cabeza y lloraba.

    Desesperado le pregunté que estaba pasando. Apenas le entendía, pero al parecer una niña con un arma había disparado a todos en la parada del camion.

    Extrañamente la abracé, y le dije que todo estaría bien.

    Me desperté todo asustado. Afortunadamente pude volver a dormir rápido nuevamente. Ahora estaba en lo que parecía una parada de camión, con asientos, y había muchas personas, de muchas edades, parecía la hora de salida de la escuela , o el horario de las personas que salen y van a trabajar al turno de la tarde y van todos a la misma hora a esperar el camión.

    -Mira, esa niña se parece a nuestra hija. – Me dijo una voz. De un hombre que aparentemente era mi esposo. Me sentí muy extraño. Sabía que era mi esposo, recordé a mis hijos, que estaban en la Casa de mi madre siendo cuidados por qué tenían varicela y que La Niña era casi idéntica a mi hija. El día de soleado, el cielo de un azul tan brillante, y también aquí las personas se miraban muy felices. Incluso yo. Se escuchaban los carros y camiones pasar, y a lo lejos miré que venía el camión que debíamos tomar, me iba a voltear para decirle a mi esposo que ya venía, pero su cara era de miedo, me aportó, se puso enfrente de mí. Veo a la gente correr despavorida, y a través del hombro de mi esposo , miro a La Niña con un arma disparar a todos y a todos lados . Le disparó a mi esposo, quien cayó a mis pies, me miraba con lamento, pero cuando me agaché a querer hacer algo por él , vi en sus ojos que algo se apagó y supe que lo había perdido. Escucho que La Niña empieza a disparar de nuevo y corro hacia el autobús al que iba a subirme , hay un hombre muerto en la entrada, probablemente recibió una bala y murió ahí. Paso por encima de él, mucha gente viene atrás de mi tratando de salvarse , veo un asiento vacío al final y me siento ahí. Alguien me dice que si que me pasa, le explico todo lo sucedido, pero cuándo veo a la persona, me doy cuenta que era yo mismo . Fue como una especie de Deja Vú dentro de un sueño. Tenía las manos llenas de sangre. Me quedé mudo, me di cuenta que era la señora del sueño que había tenido. Así que, empecé a llorar y mi yo, que venía aún lado de mi me abrazó . De pronto se escucha un disparo, el camión avanza y despierto. Todo sudado estaba, las manos mojadas. Lo bueno que pude volver a dormir. Ahora estaba caminando hacia un lugar, seguía a la gente, sentía un gran peso en mi espalda, traía la mochila puesta , todo el mundo era más alto que yo, yo era extremadamente pequeño o mediano, había un carro aún a mi lado, me miré en el retrovisor y me doy cuenta que ahora yo era La Niña.

    Conozco muy bien dónde me encuentro, y se que voy a la parada del camión, en eso siento un empujón y caigo al suelo, y unas niñas me comienzan empujar sin dejarme levantar, me patean, pensaría que podría con ellas pero , en este cuerpo me era imposible, ellas eran más y más altas que yo. Sentía una tristeza, y unas ganas de llorar . Pero no estaba seguro de esos sentimientos, quizás eran de La Niña.

    Al fin se cansan y se van. Nadie me ayuda ni tampoco nadie trató de intervenir . Dejo de llorar, me limpio el uniforme y voy hasta la parada del camión. Cuando llegó, ahí estaban las mismas niñas , se reían de mi. Me hacían sentir tan mal, o al menos a La Niña , de pronto, todo dejo de importarme, era una sensación muy extraña. Abro la mochila, veo dos armas, una era muy grande, no sé cómo la obtuve, solo que trato de sujetara bien por qué esta muy pesada. Comienzo a disparar, pero no puedo controlar, no puedo controlar lo que hago, quería apuntar a las niñas pero termino disparándole a mucha gente inocente. Le doy a un hombre que trata de salvar a su esposa, no quería hacerlo, realmente no era yo quien hacía eso, era otra fuerza, quería parar pero no podía. Veo a la señora dejar a su esposo y subirse en el autobús. Mi arma ya no tiene balas, saco la segunda que tenía en la mochila , más pequeña y veo a una de las niñas en el suelo, muerta de miedo, manchada con la sangre de alguien más, ella fue la que comenzó a patearme, se lo que voy a hacer, apuntar hasta ella y disparar, trato de luchar con esa fuerza. Apunta hacia la niña que está en el suelo, pero no dispara, no se si soy yo quien lo impide o realmente La Niña. Empiezo a sentir un vacío , un sentimiento horrible, me apunto a la cabeza , disparo y me despierto.

  • Un Corazón Un Poco Roto

    Hace poco más de un mes conocí a alguien de mi ciudad a través de una de las redes sociales dónde puedes hacer ‘match’ con las personas y platicar.

    Conocí a un chico, nos caímos bien y empezamos a escribirnos todos los días. Nos pasamos nuestros números de celular y nuestro Instagram.

    Él es de la misma ciudad que yo, pero no vive aquí. Al principio consideré que no sería buena idea hablar con alguien a larga distancia. Pero me hacía ilusión por que serían las fiestas de navidad y el vendría unos días a la ciudad para pasarla con su familia. Planeábamos conocernos en persona, salir, ir a beber algo, platicar, comer.

    Llegó hace dos días, aún no lo he visto.

    Dijo que iría por mi, en la noche cuándo yo saliera de trabajar. El problema es que desde que llegó a esta ciudad, sus mensajes y su atención disminuyeron drásticamente.

    Hoy como habíamos quedado, le pregunté para confirmar, y me ha dicho que no sabe, por qué quizás irá a beber.

    Quedé en segundo plano, o última opción.

    Entiendo el punto en el que aquí está toda su familia y amigos, pero al menos no hubiéramos hecho planes y no estaría sintiéndome como me siento ahorita . Con el corazón un poco roto.

    Lo cuál, es un poco tonto por qué ni si quiera lo conocía , nunca lo he visto, prácticamente es un desconocido, una persona que conozco por una aplicación.

    Odio sentir esto. Espero pronto se me pase esto de estar dándole demasiada importancia a algo que ni al caso.

    ¿Les ha sucedido algo similar?

  • Ansiedad y crisis

    No sé realmente qué es lo que tengo pero, tampoco sé con certeza si se trata de ansiedad. Pero por lo que me dicen, y por lo que he leído y por lo síntomas, parece ser que si. También puede que sea una crisis existencial, o puede que sean ambas. No lo sé. Solo sé que se siente horrible y que no deseo sentirlo, ni deseo que nadie se sienta así. No hay muchas palabras para explicarlo y expresarlo exactamente, pero te duele, sin dolor, pero te duele. Te lastima sin dejar heridas. Te oprime el cerebro, te nubla la mente y piensas en todo y nada a la vez. Te da una inseguridad terrible, te desmotivas al cien por ciento. Te ríes pero por dentro no.

    Solo existes en automático. Estás pero no estás. Estás trabajando y te da la sensación de que ya no puedes más. Estás en casa y quieres escapar. Estás libre y solo quieres ir a casa.

    Creo que mi trabajo me tiene así. No estoy seguro. En veces creo que sólo soy yo. Pero ¿y si me estoy saboteando yo mismo? Es más fácil pensar que el problema soy yo, aunque se que no lo soy. También sé que ya no debo estar ahí pero no puedo dejarlo tan fácilmente .

    Me siento tan confundidos. Me siento cómo flotando. Flotando en situaciones que no me animo a hacer realidad. Cómo por ejemplo, renunciar.

    He querido llorar, pero no puedo.

    Pero siento también que algo me arrastra y me lleva. Y qué me hunde más y más.

  • Fuera de este mundo

    ¿Se han sentido así, cómo si fueran de otro lugar?

    Así como si no encajaras en ninguna parte. A dónde sea qué voy me llegar el presentimiento de que no formo parte de ese lugar o de las personas con las que estoy. No me sucede siempre y no me sucede con todos, al menos no con mis amigos cercanos y familiares. No sé a qué se deba. Una prima mía me invitaba a su cumpleaños en un restaurante. Iban a ir amigos suyos, evidentemente. No quise ir porque siento que no es mi círculo y me cuesta tanto poder encajar.

    Aunque no sé qué me causa más conflicto; si el querer encajar (qué me cuesta mucho) ó que no quiero encajar con nadie.

    Con mi círculo estoy más que bien. Puedo llegar a conocer una persona en muchas meses más. Pero no agregarle inmediatamente a mi vida.

    No todo el mundo me cae bien. Y en mi trabajo tengo que fingir tanto que al final es muy desgastante. Es horrible.

    Quiero dejar mi trabajo, solo que en este momento de mi vida no puedo.

    Pero quiero dejar todo. Mi vida en este lugar, en este trabajo, en esta ciudad. Vine aquí por la playa, porque me encanta. Pero creo que ya no debo estar aquí. Irme a quien sabe qué lugar.

    No soy diagnosticado pero supongo o quiero creer que tengo ansiedad. O quizás depresión. Por no haber cumplido metas y sueños que según ya tendría cumplidos ha esta edad de 27 años.

    Es que extraña me resulta la vida. Ha cambiado. Ha cambiado tanto que ya no sé si me gusta. O no estoy haciendo lo que me gusta.

    No sé qué me está pasando.

    Solo que quiero huir . Lejos , muy lejos.

    Desaparecer.

    ¿Les ha pasado?

  • Una máscara feliz

    Estos días han sido muy difíciles. Durante los días más fuertes de la pandemia , descansaba cuatro días a la semana, durante 4 meses. Me pasa qué, no recuerdo casi nada de esos días.

    Es complicado. No se explicarlo pero, justo ahora necesito un ‘break’. Un ‘break’ que no aproveche para descansar realmente. O quizás puede que no lo necesitaba en ese momento. Pero ahora lo necesito más que nunca.

    Y es que no soy la persona más amable y con más paciencia de todas, es algo con lo que trabajo día con día, aunque no se nota, y mi trabajo lo exige, pero no puedo seguir fingiendo.

    Si puedo, pero resulta más difícil. ¿No les ha pasado? Que un día su paciencia de va abajo sin más. De repente te das cuenta que necesitas no saber nada de nadie ni de nada. Y que no significa que no quieras más eso, amigos, trabajo, familia, vicios, redes.

    ¿No les pasa qué, andan fingiendo ser felices? Bueno, infeliz no soy, pero feliz tampoco. Y justo ahora me siento derrumbado por dentro.

    Mi cara parece la normal de siempre, pero como cuesta trabajo mantenerla. Tal vez es costumbre. Aunque mi rostro no sea el más amable siempre, aún así, me siento horrible por dentro.

    Solo quiero un break para regresar a esta vida cotidiana. O quién sabe, lo cotidiano quizás me tiene tan mal.

    Me gusta ir a trabajar, me despeja la mente y se me olvidan los problemas. También me gusta mi casa por la misma razón. Pero ahora, ni el trabajo ni mi casa son seguras para mí mente. Me acecha en cualquier lugar. Pensando puras cosas malas. Volviéndome inseguro. Más amagado.

    Quién sabe qué sea. Espero resolverlo pronto.

    Literal, muero por descansar. No me molestaría no despertar mañana.

  • Un día de San Valentín

    Lo recuerdo perfectamente bien. Mis padres estaban peleados. Mi papá ebrio y mi mamá enojada a causa de eso. Creo recordar que esa día cenariamos en familia. Pero a causa del alcohol y que mi papá tenía otra familia, llegó tarde.

    Hasta hace poco lo entiendo. Si sabía de la existencia de otra mujer y otra hija. Pero estaba muy chico para entender o atar cabos.

    Llegó mi padre por nosotros y nos fuimos. Mi mamá ya no se sentía bien. En su rostro había una furia indescriptible.

    Después de dar vueltas y vueltas por la ciudad, no llegamos a ningún lugar. Luego, en un semáforo en rojo, un vendedor de rosas se acercó a mí papá y este le compró una rosa a mi mamá. Se la dio y ella aceptó. Pero comenzó a llorar.

    En ese entonces no entendía el motivo de sus lágrimas. De su tristeza. De su decepción. Ahora lo entiendo. Mi madre sabía que venía de estar con la otra mujer.

    Muchos años después, mi madre al fin, reunió el valor y el coraje de separarse. Y se que no fue fácil para ella, porque mi madre, a pesar del alcohol, de las palabras hirientes, de desprecios, lo seguía amando.

    Sin duda, es un dolor en lo más profundo de nuestro ser, el descubrir que a quien amas tanto te traicionó, se burló de ti y se fue con otra y formó otra familia.

    Es algo que sinceramente no le deseo a nadie. Sufren todos. La esposa o esposo. Los hijos. Y no se vale.

    No se vale saber que alguien que conoces, está casado. Y aún así decidas ser parte del engaño, del dolor que vas a causar en muchas personas.

    No se vale tener una familia y darle la espalda de esta manera.

    No se vale fingir que esta bien.

    No se vale engañar a tu pareja.

    Se trata de ser feliz los dos. Y si ya no funciona, hablarlo. Luego, ser feliz por separado.

    Feliz día del amor.

  • Huye

    -Huye

    Me dice alguien que aparece de la nada y me sujeta de los hombros. Miro alrededor y todo está vacío.

    No hay personas, ni autos. Todo es desértico. Yo tengo que huir, escapar, pero estoy lejos de casa. No hay tampoco taxis ni autobuses. Se siente el peligro. No hay un ningún sonido. Hay mucho viento pero no emite sonido alguno.

    Camino más y más. No se si estoy huyendo o no. A lo lejos veo un autobús que se detiene, me subo.

    Él conductor, con su cara de angustia me apresura a subir.

    Había tres pasajeros más con rostros perplejos, con ojos apagados y con la mirada perdida.

    Por el trayecto, se pueden ver lugares en llamas. Ahora si hay personas, corriendo desesperadas. También hay coches cubiertos de fuego y explotando. Pero todo sin sonido.

    Se sentía tan real. El ambiente, la sensación, los colores, el miedo.

    Tenía que huir.

    Llego a casa y me encuentro preparando una maleta. Espero a mi madre y a mi hermano, que no se a dónde se habrán ido, pero al final llegan.

    Alguien viene por nosotros, mis abuelos, para huir en su coche.

    Vamos por carretera. Voy observando el cielo, luce rojo y no hay sonido aún. Mi abuelo para en seco, nos detemos. Volteo a ver a todos y tienen su rostro quebrado, la mirada fija en algo que los dejó así, intento mirar que es lo que ven, y despierto.