Etiqueta: magia

  • Hay que vivir, vamos a morir.

    Hay que vivir, vamos a morir.

    Hay que vivir, vamos a morir.

    El morir, es un tema que ha estado pasando cada noche últimamente por mi cerebro.

    Quizás, he logrado conocerla o aceptarla de una manera distinta; algo natural.

    Si bien, obviamente lo es. Pero aceptarlo creo que es otra cosa.

    Morirme me da miedo. O que un ser querido muera también.

    Es tan extraño. Creo que estoy en un proceso de aceptación, en el que sin querer mi mente lo está tomando de otra manera. Y me agrada.

    Por supuesto que sufrí la pérdida de un ser querido. Pero ahora después de algunos años he pasado la hoja y llegado al fin de ese capítulo que ha durado bastante, para así llegar al siguiente. No sé cómo llamarlo.

    Aunque creo que debemos aprovechar al máximo nuestro tiempo, vivirlo cómo queremos. Sobre todo dedicarle el tiempo debido y que se merecen, nuestros seres queridos. Porque realmente la gente se va, muere, y no porque les llegue una enfermedad repentina, si no por otros motivos que nos está en nuestras manos controlar. Estamos expuestos a todo al momento de despertar por la mañana. Estamos expuestos a morir todos los días.

    Hay que decir lo que sentimos.

    Sobre todo, hay que vivir de verdad.

  • La niña y la habitación.

    Este sueño trata sobre mí. Estando en casa de mi abuela, Isela, por parte de mi mamá.
    Frente a esa casa vivía mi otra abuela, María, por parte de mi papá. Los últimos dos ya fallecieron.

    El sueño comienza estando en casa de mi abuela Isela, Por una extraña razón yo estaba solo viendo fijamente a la casa que se encuentra justo en frente. Así que me dirigí a esa casa porque sabía que alguien se encontraba en el cuarto de arriba, el que antes era de mi abuela, luego de mi padre y después paso a ser de nadie.

    Al entrar, mi madre se encontraba en la parte baja sin ninguna razón. Así que decido subir las escaleras para aproximarme al cuarto que ya nadie habita. Pero antes de llegar a la habitación hay un espacio libre, donde hay un closet, con puertas de espejo que hace que el espacio se encuentre más grande de lo que es.

    En el suelo había muchos hilos deslizándose lentamente por todo el lugar y subiendo por mis pies. Yo trataba de quitármelos pero era inútil.

    Arriba hay tres habitaciones. Una al terminar las escaleras, otra al fondo y otra por un pasillo por el cual hay dos baños y al final la habitación.

    A ese último me dirigía.

    Según yo había algún conocido ahí, una tía. Una tía que no tiene nada que ver con esa parte de mi familia y se me hizo curioso y extraño que ella estuviera en el cuarto que era de mi padre.

    Abro la puerta y todo está oscuro, excepto por la luz de la luna que entra por la ventana y que las cortinas apenas dejan entrar.
    Detrás de las cortinas hay una silueta. La silueta de una niña.

    No entiendo como encontré valor y le hable.

    Le decía que saliera de ahí para poderla ver y ayudarla. Salió hasta mi tercera llamada. Fue cuando pude verla.

    Un rostro que jamás había visto. No que recuerde. Le tendí la mano para que viera que no quería hacerle daño si no ayudarla. Le pregunte quien era y que hacia ahí.

    La pequeña empezó a llorar con la cabeza hacia abajo. Comienzo a decirle que se tranquilice, que todo va a estar bien y que yo la iba a ayudar. De nuevo le pregunto quién es.

    En ese momento su llanto termina, me mira y dice:
    -Soy tu hermana.
    Sonríe amablemente y luego se pierde entre las cortinas.

    Para cuando salgo de la habitación las luces están encendidas. No hay hilos en el suelo y la puerta de la primera habitación está abierta.

    Habitación con la que he soñado en varias ocasiones. Y al asomarme esta oscura. Me da la impresión de que esta vacía y muy profunda. Pero nunca puedo descubrir que hay porque al querer averiguarlo despierto.

    No he podido sacar esa “vivencia” de mi cabeza. Sé que fue un sueño pero me quede con eso en mi mente.

    Volví ha soñar algo similar. Estaba de nuevo en la habitación donde vi a esa niña.

  • Tres Hermanos

    La noche anterior tuve una de esas pesadillas que te duran todo el día en la cabeza.
    Yo tenía dos hermanos iguales a mi y acabamos de enterarnos de esta situación.

    Me entero en el lamentable funeral de uno de nosotros. Ellos vivieron siempre juntos como si fuesen gemelos.

    Luego de lo ocurrido decido visitar a mi hermano vivo en su casa. Entro y veo Cheryl Blossom (de Riverdale) discutir con su madre qué, al notar mi presencia, paran la discusión y me miran asombradas y huyen despavoridas.

    Me quedo sólo. Al decidir irme, algo se abre en el techo y aparece una escalera.

    Subo, solo hay oscuridad. Al volver la luz, no tengo la mitad de mi cuerpo. Lo que antes había de mi cintura para abajo fue reemplazado por algo que parecían cables dentro de algo transparente con movimiento que ayudaba a mantenerme flotando.
    Estoy conectado a un televisor. Donde hay un videojuego de lucha y cada que un jugador recibe daño, el dolor me afecta a mí.
    Desesperado busco cómo librarme, cuando mi hermano, alguién igual a mi, aparece. Con una expresión horripilante. Me dice;

    – No puede seguir alguién igual a mi con vida.

    Agarra mis cables y los comienza a romper.
    El dolor aumentaba.

    Desperté.