Aquí en mi país, México, ‘El Día de Muertos’ es una tradición mexicana que se celebra desde muchos años atrás.
A mi parecer, cada vez, más personas van conociendo está tradición y cultura que tenemos en nuestro país.
Es una bonita manera de recordar a nuestros seres queridos que ya no están a nuestro lado. Por eso, por primera vez este año decidí hacer un ‘Altar de Muertos’

En el cuál se colocan ofrendas que le gustaban a los difuntos.
Hacerlo me llenó de tantos recuerdos. Cosas que no tenía tan presente. Cosas que quizás tenía años de no recordar.
Lloré, me reí. De alguna forma mientras preparaba el altar, «platicaba» con ellos. Y se sentía que estaban ahí. Se creó una atmósfera y ambiente muy extraño pero acojedor.

Algunos de ellos partieron hace mucho y otros hace muy poco. Entonces creo que esta celebración a la muerte es algo muy bonito. Una creencia y una tradición muy poderosa
Yo no soy creyente de religiones
Pero, creo que todos nosotros o la mayoría de nosotros, guardamos un sentimiento de esperanza, que creemos o queremos volver a estar aunque sea por un momento con ese ser que perdimos. Entonces, el 2 de noviembre, los difuntos van a donde está el altar. Ahí hay algo de mágica o como quieran llamarlo, y no lo digo por sus fotos, las ofrendas, pero realmente se siente algo de ellos. Como si estuviesen ahí.




