Se perdió la Sorpresa
Estos días han sido extraños. Muy extraños. Comenzaré por el trabajo, que amo y odio. Al fin se han salido unas personas que no tenían absolutamente nada que hacer ahí. Así que al final han renunciado. ¿El problema? Es que han sido tres personas las que se salieron en diez días. Sin previo aviso, sin nada. De un día para otro. Si bien, eso era algo que queríamos, pero no así. Bueno qué más da. No se puede tener todo ¿o sí? Ya han entrado tres nuevas personas, pero ha costado tanto entrenarlas y capacitarlas. Además, que me ofrecieron trabajar en mis descansos para cubrir las horas y los turnos. Acepté. Pero me he arrepentido un poco. Ha sido demasiado cansado y pesado. Lo bueno que poco a poco, lentamente, muy lentamente, todo ha ido mejorando. O al menos eso creo.
Continúa lo extraño, pero es que quizás es por ese tiempo que trabajé sin parar, me agoté tanto. Tanto que ayer que por fin he descansado, siento que no lo hice.
Además, apetece tanto escribir, pero algo me lo impide. No sé que sea ¿Inseguridad? Puede ser. Hoy me he motivado y me he montado un mini escritorio muy gracioso. Pero incluye lo que necesito. Mi laptop y una bocina con música que extrañamente me esta motivando. Me gusta.
Últimamente me he inventado un montón de historias en mi cabeza, tantas que creo que ya no caben todas. Necesito expulsarlas. Ponerlas en algún lado, porque si no, no avanzan, Se quedan ahí atascadas. Aunque siendo honesto no lo hago tanto porque creo que no soy tan bueno, que no escribo, que no tengo práctica, ya saben todas esas cosas que vienen de la inseguridad. Pero ya decidí que no me importa. Bueno si, pero no trataré de no tomarle demasiada importancia. Lo mejor de todo es que esto me hace sentir bien. No entiendo el motivo por cual dejo de hacerlo.
Así que me he puesto a planear cosas; viajar, y escribir. Y he empezado a ahorrar, poco va aún. Obviamente aun no he viajo, pero para eso es el ahorro. O igual me salgo de mi trabajo y busco otro o inicio algo propio. No sé qué vaya a suceder, pero me tiene motivado por el momento. Quiero hacer algo, quiero hacer muchas cosas. El problema es que no sé por dónde empezar.
Honestamente me da miedo morir sin haber realizado esos sueños y metas que tengo. Quizás me estoy dando cuenta demasiado tarde de muchas cosas. Pero creo estar a tiempo.
Se perdió la sorpresa. Así es, lo acabo de escuchar, en una canción, que no habla de esto que yo hablo pero lo retuve y lo interprete a mi sentir. Y es que sí, se perdió la sorpresa de cada día, con esta rutina, todo se volvió igual, cada día era una copia del anterior. Los clientes, el inventario, los asuntos de la tienda, todo exactamente igual. No hay algo nuevo o algo diferente que haga ese día especial. Es cómo un día gris repetitivo.
¿Se han sentido así?
