Etiqueta: adultos

  • Ansiedad y crisis

    No sé realmente qué es lo que tengo pero, tampoco sé con certeza si se trata de ansiedad. Pero por lo que me dicen, y por lo que he leído y por lo síntomas, parece ser que si. También puede que sea una crisis existencial, o puede que sean ambas. No lo sé. Solo sé que se siente horrible y que no deseo sentirlo, ni deseo que nadie se sienta así. No hay muchas palabras para explicarlo y expresarlo exactamente, pero te duele, sin dolor, pero te duele. Te lastima sin dejar heridas. Te oprime el cerebro, te nubla la mente y piensas en todo y nada a la vez. Te da una inseguridad terrible, te desmotivas al cien por ciento. Te ríes pero por dentro no.

    Solo existes en automático. Estás pero no estás. Estás trabajando y te da la sensación de que ya no puedes más. Estás en casa y quieres escapar. Estás libre y solo quieres ir a casa.

    Creo que mi trabajo me tiene así. No estoy seguro. En veces creo que sólo soy yo. Pero ¿y si me estoy saboteando yo mismo? Es más fácil pensar que el problema soy yo, aunque se que no lo soy. También sé que ya no debo estar ahí pero no puedo dejarlo tan fácilmente .

    Me siento tan confundidos. Me siento cómo flotando. Flotando en situaciones que no me animo a hacer realidad. Cómo por ejemplo, renunciar.

    He querido llorar, pero no puedo.

    Pero siento también que algo me arrastra y me lleva. Y qué me hunde más y más.

  • Fuera de este mundo

    ¿Se han sentido así, cómo si fueran de otro lugar?

    Así como si no encajaras en ninguna parte. A dónde sea qué voy me llegar el presentimiento de que no formo parte de ese lugar o de las personas con las que estoy. No me sucede siempre y no me sucede con todos, al menos no con mis amigos cercanos y familiares. No sé a qué se deba. Una prima mía me invitaba a su cumpleaños en un restaurante. Iban a ir amigos suyos, evidentemente. No quise ir porque siento que no es mi círculo y me cuesta tanto poder encajar.

    Aunque no sé qué me causa más conflicto; si el querer encajar (qué me cuesta mucho) ó que no quiero encajar con nadie.

    Con mi círculo estoy más que bien. Puedo llegar a conocer una persona en muchas meses más. Pero no agregarle inmediatamente a mi vida.

    No todo el mundo me cae bien. Y en mi trabajo tengo que fingir tanto que al final es muy desgastante. Es horrible.

    Quiero dejar mi trabajo, solo que en este momento de mi vida no puedo.

    Pero quiero dejar todo. Mi vida en este lugar, en este trabajo, en esta ciudad. Vine aquí por la playa, porque me encanta. Pero creo que ya no debo estar aquí. Irme a quien sabe qué lugar.

    No soy diagnosticado pero supongo o quiero creer que tengo ansiedad. O quizás depresión. Por no haber cumplido metas y sueños que según ya tendría cumplidos ha esta edad de 27 años.

    Es que extraña me resulta la vida. Ha cambiado. Ha cambiado tanto que ya no sé si me gusta. O no estoy haciendo lo que me gusta.

    No sé qué me está pasando.

    Solo que quiero huir . Lejos , muy lejos.

    Desaparecer.

    ¿Les ha pasado?

  • Una máscara feliz

    Estos días han sido muy difíciles. Durante los días más fuertes de la pandemia , descansaba cuatro días a la semana, durante 4 meses. Me pasa qué, no recuerdo casi nada de esos días.

    Es complicado. No se explicarlo pero, justo ahora necesito un ‘break’. Un ‘break’ que no aproveche para descansar realmente. O quizás puede que no lo necesitaba en ese momento. Pero ahora lo necesito más que nunca.

    Y es que no soy la persona más amable y con más paciencia de todas, es algo con lo que trabajo día con día, aunque no se nota, y mi trabajo lo exige, pero no puedo seguir fingiendo.

    Si puedo, pero resulta más difícil. ¿No les ha pasado? Que un día su paciencia de va abajo sin más. De repente te das cuenta que necesitas no saber nada de nadie ni de nada. Y que no significa que no quieras más eso, amigos, trabajo, familia, vicios, redes.

    ¿No les pasa qué, andan fingiendo ser felices? Bueno, infeliz no soy, pero feliz tampoco. Y justo ahora me siento derrumbado por dentro.

    Mi cara parece la normal de siempre, pero como cuesta trabajo mantenerla. Tal vez es costumbre. Aunque mi rostro no sea el más amable siempre, aún así, me siento horrible por dentro.

    Solo quiero un break para regresar a esta vida cotidiana. O quién sabe, lo cotidiano quizás me tiene tan mal.

    Me gusta ir a trabajar, me despeja la mente y se me olvidan los problemas. También me gusta mi casa por la misma razón. Pero ahora, ni el trabajo ni mi casa son seguras para mí mente. Me acecha en cualquier lugar. Pensando puras cosas malas. Volviéndome inseguro. Más amagado.

    Quién sabe qué sea. Espero resolverlo pronto.

    Literal, muero por descansar. No me molestaría no despertar mañana.

  • A punto de dejarlo todo. Ya no puedo más.

    No sé por dónde empezar a escribir cómo me siento. Pero es que este trabajo que tengo saca la peor de mí casi diario. Díganos que, de siete días a la semana cinco me resultan increíblemente fastidiosos.

    Dirán, entonces ¿por qué no renuncias? Busca otro empleo. Pero no es así de sencillo. Prometí durar al menos dos años en el y además, de que mi jefa es muy amiga mía. Estamos cortos de personal, y entiendo que no me puedo ir así porque si. Pero es que ya no puedo más.

    Estos clientes van a matarme de un coraje. Y tengo miedo de cometer locuras. No sé; desde decirle de cosas, groserías e insultos, claro, todo esto cómo respuesta de sus ataques.

    No entienden. Deben usar el cubrebocas para poder entrar al establecimiento. Deben dejar que tomemos su temperatura. Son los protocolos.

    Ya no quiero ir a trabajar. Próximamente hablaré con mi jefa para decirle cómo me siento. Y para decirle que no puedo durar un año más dentro de ese lugar que me está comiendo el cerebro.

    Claro está, que no debo renunciar tampoco sin tener otro trabajo asegurado. O quizás descansar un mes. No se que hacer. Quiero estudiar fotografía y tener un estudio fotográfico propio. Esa idea me ha mantenido vivo estos días. Que no se me había ocurrido antes. Y que creo, que a pesar de tener ya veintiséis años aún estoy a tiempo de cambiar mi rumbo. Me da miedo. Pero, estoy seguro que será algo que me perseguirán toda mi vida, larga o corta, si no lo hago ahora.

    Pero es que ya no puedo más. Se hacerca diciembre y hay unas filas interminables de clientes que llegan desde las 8:00am hasta las 10:30pm. Claro, solo me toca trabajar ahí ocho horas. Pero son eternas. No paras, no hay tiempo de parar.

    Falta poco más del mes y ya estoy preparándome mentalmente para esos días de locura interminable. Pero se los juro, ya no puedo más.

  • Creo que si se puede…

    Hoy solo quiero escribir para documentar de alguna manera mi progreso, en un reto que me puse a mi mismo.
    El cual cociste en no beber alcohol ni comer nada con harina durante un mes. Y hoy cumplí una semana.
    Si, lo se. Es bastante poco el tiempo que reuní. Pero ha quienes de verdad me conocen, saben que no puedo dejar de beber y comer por más de dos días. Y es que salir a comer un gran pedazo de pizza, o dos, o tres es bastante placentero. Más aún cuando por la tarde vas con tus amigos a la playa o a algún bar, es casi imposible no beber un trago, o dos, o tres, hasta más. No importa la resaca al día siguiente.

    Cabe mencionar que todo eso me causa gran daño en mi estómago. La colitis, gastritis, ulceras, me tumban o me causan un malestar horrible y en ocasiones un dolor espantoso. No tengo prohibido ingerir esos productos, pero si debo hacerlo moderadamente, lo cuál no hago. Pues hoy cumplo una semana, más bien, ocho días. Y, ¡wow! me siento genial. Mi estómago me lo esta agradeciendo. No me duele, no estoy hinchado, no me molesta.

    Todo eso va dentro de una nueva rutina que me impuse; hacer ejercicio, leer, comer bien, dormir bien. Lo he estado llevando muy bien. Ha sido complicado. Más que actualmente veo la serie de «How I Met Your Mother» y siempre están bebiendo un estupendo tarro de cerveza que se me antoja muchísimo. Pero debo ser fuerte. Deben poder más mis ganas de cambiar y ser mejor.
    Vaya que me encanta eso de leer, pero todo me aleja de la lectura. Las salidas todo el tiempo a embriagarme me arrebatan este tiempo valioso de letras y mundos nuevos en los que me gusta estar sumergido, como lo son los libros de fantasía, misterio, etc.
    También el hecho desvelarme hasta muy altas hora de la madrugada mirando series, prometiendo que solo sera un capítulo más y terminan siento cinco o seis y un saludo del sol que me dice que ya se me ha pasado la noche. Me gusta, pero me molesta.
    Así que dividí el tiempo de lectura y el de mis series . Un capítulo de mi lectura y un capítulo de mi serie. Me ha funcionado bastante bien. También he optado por leer en momentos dónde estoy aburrido y pum, se me quita.

    Duermo más temprano y despierto más temprano. Es increíble lo largo que es el día si lo aprovechas desde muy temprano. Ahora también salgo por las tardes a correr, cerca del mar, y descubrí que mi condición física no existe, no tengo. Pero la voy recuperando y al final termino con más energía. Y aprovecho para escuchar mi música preferida.

    En fin, el plan es seguir durante un mes. Espero lograrlo. Pensaba que no duraría ni una sola semana, pero lo logré. Bueno es un pequeño esfuerzo que me quiero agradecer a mi mismo. No digo que serán así todos mis días pero creo que puedo lograr un cambio en mi rutina de vida y mejorar. Solo debo de tener muchas, pero muchas, muchas ganas .

    Si pasaron por acá y llegaron por accidente o por el motivo que sea, que tengan buen día.