A menudo, me cuesta mucho trabajo decir: ‘No’ a mis amigos y familiares más cercanos.
Siempre que quieren ir a pasear, a un bar o al cine y me invitan, no puedo rechazar la propuesta ya que de alguna manera espero que en mi turno de querer hacer algo, ellos me respondan con un : ‘Si’. Pero no sucede mucho.
Mi motivo por el cuál no puedo rechazarlos en sus invitaciones es, que me gusta estar siempre para ellos que cuándo puedo incluso aunque no tenga ganas de estar con ellos y prefiero hacer mis cosas o ir a mi casa y dormir.
Se que debería de parar un poco, y estoy logrando tener una balanza equilibrada entre ‘Si y No’.
¿Han pasado algo similar?


