El último día.

Papá… este año has cumplido seis años de que partiste. Ya ha pasado un montón de cosas que te has perdido y has hecho tanta falta en mucho buenos y malos momentos. A mi hermano no le vendrías mal ahora que ha cumplido once años. Esta por entrar a secundaria. Ha crecido mucho. Lo vieras, se parece mucho a ti. Su forma de ser, su caminar y su posición de dormir es la misma la tuya. Las mismas ocurrencias. Es un gran niño.
Y no sé, hoy me puse a pensar en el tiempo que perdimos. Aun trabajo en aquel lugar donde fuiste por mi la ultima ve que viniste de visita y que yo estaba muy enojado contigo por la forma en la que habías llegado un día antes, en navidad. Pero estaba muy feliz de que estuvieras aquí. Hoy tengo 26 años. Aún recuerdo cuando me decías que no me quitara el poco bigote que me salía por que no me dejaban entrar al hospital, el día que mi hermano nació por que me miraba muy menor. Pues hoy tengo bigote y barba, creo que te gustaría ver como me veo.
Mi mamá ha conseguido una pareja nueva, le ha venido muy bien. A mi no tanto al principio, sentía algo raro. Ya lo he logrado asimilar.
Todos te recuerdan mucho. No hay reunión o dónde no mencionen algo gracioso que hiciste.
Muchos no saben como vivimos cuando aun mi mamá y tú no se separaban. Mucho menos el proceso de separación.
He cambiado mucho desde entonces. Crecí unos centímetros más. Conocí muchas personas y creo que me va muy bien en el trabajo, aunque he estado pensando en dejarlo. Es buen trabajo, pero creo que ya di lo que tenía que dar en ese lugar.
 
En tiempo de frío no guardo siempre mis manos en las bolsas del suéter. Siempre que lo hago escucho que me dices que si me caigo no podre meter las manos al frente y me golpeare la cara contra el suelo. Por supuesto que lo mismo le digo a mi hermano, así que no te preocupes.
Ahora se me defender mejor que antes, no hablo de ir a los golpes, pero he aprendido a poner a la gente en su lugar con buenos argumentos.

Estaba muy enojado contigo. Te fuiste de un día a otro. Sin aviso. En un instante. Me hubiera gustado saber que ya sabías que estabas mal. Estuviste sólo y eso me molesta. Pero sabes, te entiendo, siempre he pensado en hacer lo mismo si estuviera en esa situación.  Al principio fue extraño, ya vez que no vivíamos juntos y que estabas a dos horas de distancia. Pensaba que estabas en tu casa, como siempre, haya donde vivías.  Hasta que de pronto no había llamas, ni visitas.
Vieras como me han preguntado si te extraño. Claro que sí. Solo que no se para que quieren saber.
No me he atrevido a ir al panteón. Es muy doloroso y fuerte para mí. Pero te recuerdo siempre. Estas en todos lados. En las cosas que hago, en algunas cosas que digo, y en mi mente todos los días.

Últimamente has aparecido mucho en mis sueños. Me alegro, es una buena manera de sentir que te veo y que sigues por acá haciéndome enojar tanto.

La gente aun no entiende como era nuestra relación de padre e hijo. Tampoco yo, pero creo que lo entiendo un poco mejor que ellos. Eras diferente conmigo a con ellos en muchas cosas. Pero nos entendíamos. Y estaba bien. No éramos los mas cariñosos, ni la mas dulce familia, y tu adicción al alcohol era espantosa.

Pero me sentía a salvo cuando estabas en casa, a pesar de los gritos y discusiones con mi mamá. Vaya que te soportó. No te dejó por que no te quería. Me consta que te amaba y lo sigue haciendo, pero era muy difícil estar bajo el mismo techo con los problemas de cada noche producidos por el alcohol. La gente no sabía de todo eso, de tus palabras hirientes, de tus infidelidades, de tus enojos. Conocían solo tu lado de buen humor y chistes. Pero, aun así, te queríamos.
Recuerdo que me decías que siempre preferí a mi mamá, pero no fue así. Solo que no podía estar de tu lado en tus condiciones. Tenias una enfermedad, si, una adicción, si, pero hasta ahora lo comprendo. Ya bastante tarde.
Extraño mucho esos días de turista por la noche. Eran tan divertidos. No se por que lo dejamos de jugar.
No creo en cosas del cielo y de las almas y del infierno. Pero espero, que al final, donde se haya ido tu mente tu ser, lo que sea, te encuentres bien.
No olvidaré que el último día, cuando ya no podías mas y estabas conectado a tantos cables, me reconociste y me prometiste que ibas a cambiar… estoy seguro de que si ibas a hacerlo. Te quiero y siempre lo voy a hacer.

Comentarios

3 respuestas a “El último día.”

  1. Avatar de POETAS EN LA NOCHE

    Me has emocionado mucho con tu historia Héctor.
    Las vidas están llenas de cosas unas buenas y otras no tan buenas…
    Tú has sabido sacar la parte positiva y de manera muy hermosa dejarlo aquí reflejado.
    No sé si será un historia de verdad o ficción, si fuera real has sabido hacerte un hombre con sus recuerdos y enseñanzas, esas buenas que tú decidiste guardar, los juegos, las risas, los consejos…
    La vida te ha enseñado mucho desde muy joven.
    Un fuerte abrazo.

    Le gusta a 1 persona

    1. Avatar de Héctor Félix

      Es real, aunque me gustaría que no lo fuera. Pero son cosas que suceden y que tenemos que superar. Gracias por pasar por aquí. Saludos.

      Me gusta

      1. Avatar de POETAS EN LA NOCHE

        Ánimo Héctor, aprovecha la vida y ojalá tus nuevos retos te hagan un hombre muy fuerte y feliz.
        Abrazos.

        Me gusta

Deja un comentario