Si tan solo te dieras cuenta, del buen juego que hacen las estrellas, por la noche, con tus ojos.
Que aunque no me gusta que mi ausencia no puedan verlos.
Aquí dónde estoy, miro al cielo y surro por la noche tú nombre.
Entonces las estrellas se encienden.
Yo sonrío por que siento que estás aquí.

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